martes, 21 de febrero de 2017

Miedo

Creo que una de esas cosas feas que le puedes hacer alguien es ridiculizar un miedo suyo. Uno de esos que a lo mejor pueden sonar demasiado ridículos. Pero la persona que lo cuenta, que decide compartir eso contigo, se abre. Te enseña esa pequeña cajita que guarda consigo: demasiado temoroso del ridículo, demasiado temeroso de compartirlo.

De verdad que me parece algo feo.

Creo que mi miedo es no volver a poder sentir esa felicidad abrasadora, brillante y avasalladora que todo lo llena, que hace que una sonrisa despunte en los labios casi sin quererlo. Tengo miedo de vivir con esa sombra de "ya está, todo va demasiado bien, ahora a esperar que se fastidie". Miedo de no poder perderme en el momento, de no dejar de pensar por solo un segundo, únicamente respirar y ser parte de lo que me rodea.

Tengo miedo de volver a asomarme a ese abismo que no tiene fin, de no tener fuerzas para seguir.

Esos miedos son de los que me da vergüenza verbalizar,  a los que siempre responden con un "no seas fatalista, anda". Y en ese momento te planteas si de verdad merece la pena contarlo, si no sería mejor fingir que va bien, que todo está bien y el sol brillará siempre. No necesito que me digan que son ridículos, tontos.

lunes, 6 de febrero de 2017

A veces

Parece una tontería, pero a veces no sé ni por dónde empezar. A veces me siento tan abrumada con todo, que ni siquiera sé lo que me pasa. Otras, sin embargo, me siento tan vacía que me asusta no poder sentir nada. Y da miedo, claro que da miedo. Da miedo ver todo y no poder tocar nada. Estar en un día radiante y que, pese a ello, los rayos del sol ni te alcancen. Y es cuando empiezas a preguntártelo, ¿hay algo malo?, ¿he hecho algo mal?, ¿qué he hecho para merecer esto?
              Pero se pasa. No de repente, pero a poco a poco. Puede que no te des ni cuenta, pero cuando quieres acordar llevas una semana sin llorar, un mes, dos…
              Lo mismo no, lo mismo caes. Y bueno, ¿qué? Está bien. Si algo he aprendido en los últimos meses es que no hay nada malo en estar mal, que no debemos martirizarnos por ello y que las penas igual que vienen, se van y poco a poco, las cosas se van aclarando.
              A veces estoy tan confusa que no sé quién soy, tan perdida que me cuesta reconocerme. Es ahí cuando hay que pararse a pensar, restablecer prioridades y volver a empezar. Parecerá una tontería, pero a veces nos sumimos tanto en la rutina que nos hundimos hasta casi ahogarnos. Es importante no dejarnos arrastrar ni por la corriente ni por las obligaciones que, muchas veces, carecen de sentido.
            Si algo me han enseñado en los últimos meses es que no hay que cargar con el peso de todo, que está bien compartir las cargas e incluso dejar algunas atrás, que eso no nos hace peores personas. Si no se puede, no se puede, forzarse a ello carece de sentido.
           También que no vale únicamente con querer estar bien, que eso no hace nada. Hay que pedir ayuda y no pasa nada. Está bien. No molestas, no hay nada malo, aunque a veces no te lo creas.

domingo, 14 de agosto de 2016

MItología en... La tabla periódica I


Con esta entrada quiero inaugurar una nueva sección sobre mitología (clásica en su mayoría) en el mundo en general. Al haber estudiado Humanidades he oído más de una vez (y más de quinientas) que estamos rodeados de cultura clásica, mitología y el mundo clásico. Lo que es totalmente verdad, solo hay que ponerse a mirar.

Y... una de esas cosas es la tabla periódica de los elementos. Conocida por todos, supongo. Aunque no sea al dedillo, os debe de sonar.


Algunos de estos elementos llevan nombres mitológicos o relacionados con la mitología, en concreto los siguientes. 


thanasis 
Helio: Helios es el titán del Sol. Hijo de los titanes Hiperión y Tía (o Tea) y hermano de la Aurora (Eos) y la Luna (Selene). Recorre el cielo en un carro tirado por cuatro caballos (sus nombres: Pirunte, Éoo, Aetón y Flegonte, están relacionados con el fuego y la luz) y es representado como un joven bellísimo cuya cabeza está rodeada por rayos solares. Es conocido también como Titán e Hiperión. A veces se le identifica con Apolo. 



Selenio: Selene, personificación de la luna, hermana de Helios. es una mujer joven y muy hermosa que recorre el cielo nocturno monada en un carro tirado por dos caballos. Al contrario que Artemisa (diosa célibe de la luna), Selene destaca por sus amantes. De estos es el pastor Endimión el más conocido. 
Selene como personificación de la noche. 1765.

Niobio: Níobe, hija de Tántalo, casada con Anfión, tuvo siete hijos y siete hijas. Enorgulleciéndose de este hecho y ofendiendo a Leto, que solamente tuvo un hijo (Apolo) y una hija (Artemisa). Leto ordenó a sus hijos que matasen a todos los hijos e hijas de Níobe. El Niobio recibió este hombre porque se creía que derivaba del Tantalio. 

Níobe intentando proteger a sus hijos de Artemisa y Apolo, por Jacques-Louis David, 1772.

Cadmio: Cadmo, héroe del ciclo tebano, hijo de Agenor, quien lo envió a buscar a su hermana Europa tras ser raptada por Zeus. Fue también rey y fundador de Tebas. Zeus le dio por esposa a Harmonía (hija de Ares y Afrodita) con quien tuvo varios hijos (Ino, Sémele, Ágave, Autónoe y Polidoro) que murieron trágicamente. Tanto Cadmo como Harmonía fueron transformados en serpientes y pasaron a los Campos Elíseos

Cadmo matando al dragón de Ares, Guillaume T. de Villenauve.


Telurio: Tellus (Gea), la Tierra. Surgió de Caos y ella misma engendró a Urano (Cielo), que la recubre. Después de su nacimiento se unió a él y engendró a tres generaciones de hijos: los Titanes, los Cíclopes y los Hecatonquiros.  

Tellus, relieve romano, 13-9 AC, Marble, Ara Pacis.



Athena Giustiniani, copia romana del
oiginal griego atribuido a Fidias, Museos
Vaticanos. 








Paladio:
 Palas Atenea, hija de Zeus, diosa guerrera de la sabiduría y la artesanía. Sus atributos son la lechuza, la lanza y la égida. 














Detalle de pintura de Tiestes, Gioacchino Assereto.
Tántalo. 





Tantalio: Tántalo, Hijo de Zeus y padre de Níobe, Fue castigado por los dioses por matar a su hijo y servirlo en un banquete como comida para los dioses (hay varias versiones de la razón del castigo). Su suplicio consistía en un hambre y sed eternas: sumergido hasta el cuello, no podía beber agua. Junto a él había una rama cargada de frutos.



viernes, 12 de agosto de 2016

He vuelto

Sí, bueno, más o menos.

Llevo un tiempo pensando en crearme un blog de una temática un poco diferente a la actual de éste y, tras mucho pensarlo y un fallido intento en Wordpress (que no se note que las cosas de internet no son lo mío), he decidido volver, aunque haré algunos cambios (bastantes, en realidad).

No dejaré completamente la temática literaria, seguiré subiendo reseñas (tengo ya dos pensadas) y mantendré algunas de las secciones que ya estaban en el blog. A esto iré añadiendo. ¿El qué? Eso todavía no lo tengo muy claro. Supongo que cualquier cosa que se me vaya pasando por la cabeza y la considere importante o, simplemente, curiosa.

Pues eso, ea, que ya me tenéis otra vez por aquí.

Un saludo y buen verano,

Hest.

jueves, 25 de febrero de 2016

Sagas que quiero continuar pero...


¡Hola!

No sé si a vosotros os pasa, pero a mí sí y bastante a menudo. Empiezo una saga, el primer libro me encanta, el segundo me da bastante pereza leérmelo o me da cosica cómo seguirá la trama, si morirá algún personaje que me gusta, si esa pareja que me encanta romperá... Y pues... no me decido y retraso leer las continuaciones. Una semana, un mes... seis meses... hasta que me las leo en época de exámenes que es cuando más ocupada y estresada estoy y cualquier cosa es mejor que estudiar.

Aquí os dejo esas sagas/trilogías/bilogías/déjemosloenseriesdelibros:




Saga Lux
No lo consigo. Ya os comenté que me la había empezado a leer hace un par de años (puede que tres ya o cuatro, ni me acuerdo). El tercero me lo leí durante la semana de la PAU y el cuarto en verano. ¿Y el quinto? Pues... lo empecé a leer, leí como veinte páginas y lo dejé. Aunque la saga me ha encantado, creo que a la autora se le ha ido un poco la olla con los últimos. Claro que tengo curiosidad, pero a saber qué ha hecho esta mujer con Daemon y Katy. 


Vampire Academy
Dejemos el tema de la portada para otra ocasión, porque de verdad que es horrenda . Si habéis leído los libros sabéis que es el tercero, bueno, pues estoy atascada (llevo así desde julio). No sé qué me pasa con este libro que cada vez que lo retomo lo dejo porque me aburre soberanamente. Mucha lógica no tiene cuando los otros dos prácticamente los devoré. Creo que es Rose, que no la aguanto.O la trama en general. No lo sé, pero me los quiero terminar ya de una vez y no puedo. 

El Jardín Químico
Esta saga me pareció tan original y perturbadora... o al menos el primero. El segundo (que he comenzado), da un giro bastante grande y nos presenta otra trama (al menos por donde voy). Rhine sigue queriendo encontrar a su hermano PERO A LA CACA TODO. Sí, todo. Porque la felicidad en este libro está... desaparecida. Como ya he dicho, es una distopía un tanto perturbadora (nada de los juegos del hambre ni sociedades utópicas a lo Divergente). ¿Por qué no lo leo? Porque si alguien es capaz de imaginar ese mundo, no quiero saber lo que le va a hacer a sus pobres personajes y el primer termina bastante bien. 

Saga Medianoche

De esta saga he oído de todo y permitidme que os aclare una cosa: NO ES UN PLAGIO DE CREPÚSCULO, aunque por la portada lo parezca porque por Zeus, vampiros y esa portada. Me la leí hace ya... ¿Cinco años? Puede que más. O al menos la empecé. PERO EL TERCER LIBRO TERMINA MUY RARO. Y... pues... se me quitaron las ganas, los giros argumentales bestiales tienen ese problema: o te dejan con muchísima intriga o te quitan las ganas de seguir leyendo. 

La saga en general está muy bien, la autora me encanta (es la misma que la de Mil lugares donde encontrarte, el libro que me robó la patata en septiembre) los personajes no los recuerdo muy idiotas alguno sí, pero no excesivamente... El problema es que para leerme este último (y un quinto que ha salido y que lleva por título Balthazar, como el rey mago)  necesito releerme la saga entera, otra vez. Y hay pereza. Mucha. Ya veré lo que hago. 


Estas son algunas de las sagas que tengo pendientes y empezadas, hay muchas otras que no tengo empezadas, pero sí que quiero leer. Ya os iré contando. 

Y vosotros, ¿tenéis alguna trilogía que os negáis a terminar? ¿Una saga que os es imposible continuar pero que os gustaría terminar? 

Un saludo, 
Hest. 

lunes, 22 de febrero de 2016

No he bajado al Inframundo.


¡Hola!

Llevo varios meses sin dar señales de vida por aquí y que os comenté que quería ser constante con el blog y publicar a menudo... Pero en cuanto comencé con las clases me fue imposible (tengo un horario de locos) y tengo mucha, pero mucha pereza en los ratos que tengo libres para coger el ordenador y escribir. Más bien me pongo a leer o cualquier cosa que no tenga que ver en apuntes y las clases.


Aunque ahora que hemos empezado un nuevo año (¡feliz año!, por cierto), uno de mis propósitos es ser más constante con el blog y estoy dispuesta a cumplirlo (quiero, en serio), a ver si lo consigo. Tengo ya varias entradas en borradores que intentaré ir subiendo y otras secciones preparadas. ¡Espero que os gusten!

Un saludo,

Hest.


lunes, 12 de octubre de 2015

"La Huésped"

"Melanie Stryder se niega a desaparecer. la tierra ha sido invadida por criaturas que han tomado el control de las mentes de los humanoes en los que se hospedan, dejando los cuerpos intactos, y la mayor parte de la humanidad ha sucumbido. 

Wanderer, el 'alma' invasora que habita el cuerpo de Melanie, se enfrenta al reto de vivir dentro de un humano: las emociones abrumadoras, los recuerdos demasiado intensos, pero hay una sola dificultad que wanderer no consigue vender: la anterior propietaria de su cuerpo lucha por retener la posesión de su mente. Melanie inunda la mente de Wandderer con visiones del hombre al que ama, Jared, un humano que vive oculto, hasta el punto de que, incapaz de controlar los deseos de su cuerpo, anhela a un hombre que jamás ha visto. Una serie de circunstancias externas las convierte en aliadas muy a su pesar y parten en busca del hombre que ambas aman a la vez."





Título: La Huésped (The Host)
Autor: Stephanie Meyer.
Páginas: muchas  760
Editorial: Suma de Letras
Precio: 17'95 (segunda mano desde tres euros). 


    Puedo describir este libro en una única palabra: IMPRESIONANTE.  Y eso que al principio me negaba a leerlo... Empezaré por el principio, no os asustéis. 

    Como habéis leído, la autora es la misma que la de la saga Crepúsculo: Stephanie Meyer. Aquí la diosa (yo, por si quedaba alguna duda)  tuvo su temporadita de obsesión con esos cuatro libros. Pero releyéndomelos, abrí los ojos. Me di cuenta de muchas cosas (la falta de personalidad de ella, lo posesivo y controlador que es él, la falta de trama, la absurdez de los licántriopos que no eran licántropos y que ni su abuela sabía lo que eran...). Y entonces me hablaron de este libro. Pasé. Creí que sería del estilo.

    Remontémonos ahora a este verano, a finales de julio cuando televisaron la película (que no es tan, tan mala como cabría esperar. Saoirse Ronan como Wanderer me encantó). Comentaron por el CJBL algo a cerca del libro y, tras ver la película y que ésta me gustase, me animé a leerlo. Una de las mejores decisiones del verano. 

    Si bien el libro empieza un poco extraño, nos expone muy bien los hechos desde un punto de vista algo peculiar: la invasora/el alien/alma/llamémosla Wanderer (que es su verdadero nombre). Este ser/bicho/alien/loquesea nos introduce al contexto internacional: la humanidad está en peligro de extinción porque ella y sus congéneres se han adueñado del planeta introduciéndose como huéspedes en los cuerpos humanos. 

    Una vez el bicho ha sido introducido en el humano en cuestión, puede recordar cosas de éste (para lo que utilizan a Wanderer), pero debe "exterminarlo". Sin embargo, la anfitriona de Wanderer no le pondrá las cosas fáciles... Sus diálogos internos han sido una de las cosas que más me han gustado. 

     ¿Por qué me ha gustado tanto tantísimo? Es cierto que al principio se hace pesado y que entre las páginas 100 y 250 dan ganas de dejarlo, pero si consigues superar eso, entras, sin duda, en lo mejor del libro.

     Me han encantado las peleas internas de estas dos, que, por si fuera poco son todo lo contrario: Melanie luchadora, rebelde y superviviente; Wanderer es buena, ingenua e inocente. Ese choque de carácteres tan bien llevado y que hace que ambos personajes se desarrollen, aprendiendo del otro, me ha parecido estupendo.

 Y... bueno, no podía faltar el amor. Sí, es prácticamente el fin del mundo, pero hay no uno, sino dos romances un poco raros. Porque... Melanie no es dueña de su propio cuerpo, pero Wanderer si lo es, en parte, de los sentimientos de Mel... Por su parte, Melanie es mera espectadora de lo que Wanderer hace... y cuando lo que Wanderer siente se opone a lo que Mel quiere... BUUUUUUUM. Drama (pero no drama del denso y pesado, se hace entretenido).

    He de añadir que no se centra únicamente en este sentimiento: también en la amistad, en la hermandad y en cómo una comunidad puede aceptar a un extraño a quien consideran un enemigo. 

     La idea general del libro es muy original, Meyer ha construido un libro en un ambiente cuasi distópico - apocalíptico de la humanidad.

     En un principio este libro iba a ser el primero de una trilogía, pero varios años después de su publicación (2009) siguen sin salir sus secuelas. Esperemos a ver, pero la situación no tiene pinta de cambiar.

     Debido a la forma en la que está escrito, que engancha, al desarrollo de los personajes y a la trama, le doy al libro una puntuación de...